Mostrando entradas con la etiqueta paro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paro. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de marzo de 2012

¿Los docentes son vagos o gorilas o desagradecidos?


Como era de esperar, Clarín afirma que los malvados docentes y el malvado gobierno (eso es una interpretación personal) le cagan la vida a los pequeños estudiantes. De esta forma, parte de la sociedad, que se indignó ante los dichos de Cristina, ahora se indigna contra los docentes sin reconocer que ella tenía razón.

Aclaro que de ninguna manera los docentes (al menos en su mayoría) tienen la estabilidad laboral, la carga laboral y el período vacacional que afirmó Cristina en su discurso. Y al decirlo, no estoy desvalorizando ni dejando de reconocer los logros obtenidos por este gobierno, ni el apoyo que se le ha dado a la Educación Pública a nivel nacional.

Más allá de eso, quiero destacar la berretada ideológica de mucho hipócrita que defiende la Escuela Pública sólo si con eso le pega al gobierno nacional. Además, los chicos a los que parece defender la nota (de Clarín), son los mismos a cuyos padres se los acusa (sic) de cobrar planes sociales, venir de países limítrofes a robarnos el trabajo, o ambas cosas. Esto encarna una reedición de la antigua doble moral de buena parte de la clase media.

El oportunismo de Moyano no aporta ninguna novedad. Viene pulseando con Cristina de cuando todavía estaba Néstor. No me sorprende que pretenda hacer leña del árbol caído en este momento. Echarle la culpa a los docentes por la actitud oportunista de Moyano es, cuando menos, desafortunado.

Por otro lado, ninguna de las notas hace mención al cierre de cursos en CABA, motivo por el que se movilizarán los docentes en el día de mañana, cortando el flujo vehicular en los alrededores de Plaza de Mayo. Es muy probable que el ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Esteban Bullrich, repita los dichos de Cristina como un doble golpe político.

Personalmente, todo lo relacionado con este tema me apena profundamente. He escuchado y leído discursos realmente hirientes, sólo por defender un exabrupto producto de la crispación. Y para eso, se han enarbolado las teorías más disparatadas (he escuchado a Sandra Russo intentando, torpemente, explicar lo inexplicable).

¿Dónde estaba el problema en reconocer que: fue un error lamentable, que jode justo en medio de una discusión de paritarias, pero el proyecto educativo y nacional sigue adelante?

¿Dónde estaba la necesidad de ese llamado a la contra acusación, al silencio o la no crítica?

¿De dónde sale esa interpretación incomprensible de una frase que no tiene más interpretaciones que la de una equivocación?

En Radio Gráfica le hicieron una entrevista a Baradel, y cito:

Respecto al debate que se generó tras el discurso de la presidenta, Cristina Fernandez de Kirchner, afirmó que el ministro Sileoni mal asesoró a la mandataria y agregó que “lo que hizo daño es el tema de desvalorizar el trabajo docente utilizando argumentos que utilizaron otros en otros momentos que no se condicen con los tiempos que vivimos”.

¿Desde cuándo los gremios docentes han sido cooptados por el duhaldismo? He leído estos ataques de paranoia en varios foros y me parece inconcebible que, por el enojo producido luego de las palabras de Cristina, mucho tipos que sinceramente creen en el proyecto comenzado en 2003 sean tratado como traidores, oportunistas, vagos, gorilas o, directamente, hijos de puta.

Me llamó la atención, para mal, el nivel de agresión de muchas personas que, lejos de reconocer el error, incluso se han borrado de mi lista de amigos de FACEBOOK o, conociéndome muy bien, me han agredido en temas sensibles para mí (mis viejos y una de mis hermanas viven en España desde 2002, y no es que se fueron de vacaciones permanentes).

¿Las redes sociales son válidas como lugar de militancia y discusión?

¿Realmente es válido, en materia de discusión política, el concepto de "si no te gusta, andate o callate"? ¿Qué clase de sociedad y/o proyecto político se construye sobre estos pilares?

Y para todos los que sostienen esto: ¿No era MUCHO más inteligente reconocer el error, para bajar el nivel de la crítica interna y dejar sin sustento a la crítica externa, en vez de apelar a una especie de infalibilidad presidencial que no conduce más que hacia el recrudecimiento del conflicto?

Para colmo de males, en casi ningún medio se está cubriendo el desmantelamiento de la Escuela Pública en la Ciudad de Buenos Aires. Llegado este punto, en que unos y otros le tiran a los docentes, es medio difícil esperanzarse con que la sociedad, o alguna parte mayoritaria de ésta, salga en defensa de la escuela.

Otra vez será.

[LINKS DE NOTAS DIARIOS]
Clarin
Ambito



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...