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martes, 16 de octubre de 2012

Curiosidades

(1) Robocop 2013: faltos de ideas en Hollywood, están reventando todas las viejas franquicias que alguna vez fueron pioneras en la ciencia ficción. Capaz que la idea de las productoras es reflotar nietzcheano del eterno retorno.

(2) La Puna y Marte: siguiendo con el punto anterior, hace poco se estrenó la nueva versión de TOTAL RECALL.

(3) Compartir en la nube: terminaba la lectura de Baumant cuando apareció todo esto del clowd computing. Entonces pensé que ya estábamos más líquidos que el agua mineral. Para aquellos interesados en continuar diluyéndose en la web va esta nota de Casual Lab.



martes, 27 de marzo de 2012

Malas pero divertidas


NOTA ORIGINAL EN BIBLIOTECA LANGOIS

Malas pero divertidas. 100 películas inconfesables
Naxo Fiol & Aratz Juanes & Víctor Olid
Barcelona, Raima, 2011
240 pp. - 19,95 €


Sin que en puridad tengan nada que ver, el presente libro podría considerarse como un hermano bastardo de Cult Movies, obra que casualmente leímos y reseñamos inmediatamente antes. Y es que los dos presentan algunas características comunes: ambos son una antología de cien comentarios sobre otras tantas películas que están al margen de las modas imperantes y las grandes producciones de Hollywood, y los dos surgen como prolongación natural en formato impreso de proyectos digitales previos: en el caso del libro de Vicente Muñoz Álvarez, de la web Hankover (Resaca); en lo que concierne a este Malas pero divertidas que editaba Raima a finales del año pasado, del blog colectivo que firman sus tres autores, Aquí Vale Todo, que desde que un servidor tuvo noticia de él se ha convertido en una web de referencia y visita regular obligada.

Olid, Juanes y Fiol: malos pero divertidos

Además, los subtítulos de ambos volúmenes son prácticamente intercambiables: por un lado, lo de “100 películas inconfesables” no le iría mal a una obra como Cult Movies, por la que se pasean junto a algún que otro clásico incontestable monumentos a una estética de dudoso gusto y/o una moral de lo más discutible, de Saló de Pasolini o La gran comilona de Ferreri a títulos más recientes como la escatológica Taxidermia o la polémica Anticristo de Lars von Trier. Pero de lo que no cabe duda alguna es de que el subtítulo de esta obra, “Películas para llevarse al Infierno”, le viene ni que pintado al libro que ahora nos ocupa: un repaso a lo más paupérrimo, lamentable, grotesco… a la par que divertido -como ya sugiere su mismo título- que ha dado la producción cinematográfica mundial. Aunque por otra parte quizá sea innecesario llevarse estas películas al infierno... porque ya deben de estar allí esperándonos.

Uno de los clásicos de la serie Z
Y es que, como ya imaginará el lector, el objeto de Malas pero divertidas es precisamente el cine llamado trash o de serie Z -sus autores, más castizos, prefieren el término "cine chungo"-, esas cintas que siendo el pobre resultado de tantas limitaciones (unas veces económicas, otras artísticas, ambas cosas las más de las veces), cuando no de la desfachatez más absoluta por parte de sus responsables, se convierten en objeto de culto por parte de aquellos que disfrutan con este tipo de cine, que más allá de rasgos temáticos se ha acabado convirtiendo en una suerte de subgénero. Ni que decir tiene que un servidor se cuenta entre ese grupo de cinéfilos (otros dirían, quizá con más acierto, cinéfagos) que disfrutan escarbando en busca de este tipo de productos en las tiendas especializadas y en Internet. De ahí que le dedicara una sección, ya desaparecida y por algunos añorada, en nuestro blog hermano mayor Abandonad toda esperanza, bajo el lema de “Bodrios que hay que ver”.

El director de Mega Shark vs. Giant Octopus
firma el prólogo

Pero centrémonos ya en el contenido de este, les adelanto ya que indispensable, Malas pero divertidas, un libro que arranca con un prólogo de Jack Perez, director de Mega Shark vs. Giant Octopus... lo cual es ya toda una declaración de intenciones. Los autores, entre los que se cuentan el director de cine amateur, fanzinero fundador de Suburbio y y coorganizador de la Maratón de Cine Fantástico y de Terror de las Cotxeres de Sants Naxo Fiol, y el realizador del programa de radio La hora de Ving Rhames Víctor Olid, han elegido cien títulos clasificados de la siguiente forma: "Malas y peligrosas", "Malas que intentaron dar miedo", "Malas con pedigrí", "Malas pero exóticas", "Malas y disparatadas" y "Malas de castigo". Es decir: cine de muchas clases, con diversos rasgos distintivos... pero todo él malo sin excepción. En ocasiones, diríamos que malísimo.

Un intento patrio de aprovecharse
del éxito de Superman
Y desternillante. Tanto es así que leyéndolo un servidor se saltó una de las reglas de oro que cumple a rajatabla cuando lee un libro de estas características: leer solo aquellos comentarios de las películas que ya ha visto. No lo cumplí con Cult Movies, si bien allí fue por una razón diferente: la curiosidad que me despertaron algunos títulos que conocía poco o que incluso me resultaban totalmente desconocidos. En el caso de Malas pero divertidas, y aunque en su interior también he descubierto alguna que otra joya ignota -y lo de joya solo puede ir en cursiva, claro está-, la razón para leerlo de cabo a rabo fue que me estaba divirtiendo mucho con él. En ocasiones, tanto o más que viendo las películas comentadas en cuestión.

Barman y Droguin contra el crimen... y el buen gusto

Así que lo leí entero, primero a salto de mata y luego volviendo atrás y dando buena cuenta de los textos que me había saltado. De esta forma descubrí que por sus páginas se pasean cineastas que no podían faltar a una cita similar, caso de nuestros ínclitos Jesús Franco y Paul Naschy, el malogrado Jean Rollin, un par de genios de la exploitation italiana como Aristide Massaccesi y Bruno Mattei (o lo que es lo mismo, Joe D'Amato y Vincent Dawn), clásicos de nuestro cine más psicotrónico (como Supersonic Man de Juan Piquer Simón), o (puestos a no faltar) los debuts en la dirección de Ricardo Bofill y Leonardo Dantés. Pero también hay sorpresas, la mayoría provenientes de latitudes cuyas filmografías no son muy conocidas aquí pese a compartir el mismo idioma -caso de México o Perú, los países de América Latina más presentes aquí-, que han legado a la historia del séptimo arte filmes cuyo título ya lo dice todo: Intrépidos punks, Fray Justicia (no confundir con Fray Escoba), Caperucita y Pulgarcito vs. los Monstruos, El miedo no anda en burro (con diferencia, mi favorito), Dios tarda pero no olvida (no es un spaghetti western, aunque por el título lo parezca), Juanito el huerfanito, Jarjacha, el demonio del incesto, La verdadera historia de Barman y Droguin (con toda la desvergüenza del mundo, sin pagar derechos a DC Comics), Jarri Puter (lo mismo, pero con J. K. Rowling), etcétera.

Los carteles de Boris Vallejo,
lo mejor de la saga

Si atendemos a temáticas, podemos destacar algunas como el subgénero postapocalíptico a lo Mad Max (con títulos como 2024. Apocalipsis nuclear, 2020. Los rangers de Texas o El infierno vuelve a Frogtown) o las llamadas -en muchas ocasiones de forma reduccionista- "películas de kárate" (Kárate contra mafia, Veredicto implacable). También hacen acto de presencia actores inevitables de este cine de videoclub (o direct to video, en terminología anglosajona), como Chuck Norris (Invasión U.S.A.), Lorenzo Lamas (Snake Eater), David Hasselhoff (Nick Fury Agent of Shield, aka Objetivo Manhattan), Hulk Hogan (Lucha sin límites)... junto a alguna que otra special guest star inesperada, como los cantantes Antonio Molina y El Fary. Junto a todos estos títulos destaca la saga Deathstalker, serie Z al rebufo del éxito del Conan el bárbaro de Millius y Schwarzenegger, que es analizada pormenorizadamente, entrega a entrega, por los autores del libro.

Lorenzo Lamas, un habitual del direct to video
De esta forma, Malas pero divertidas se convierte en un placer no necesariamente culpable, como sí lo son la mayoría de películas comentadas, y donde he tenido el placer de encontrar comentarios de filmes que en la citada sección de "Bodrios que hay que ver" un servidor glosó en su día. Este es el caso de la lamentable Vampirella, la muy cutre Alien Dead, la inenarrable Noche en el tren del terror, la ridícula Neon Maniacs, la sorprendente (en muchos sentidos, y casi ninguno bueno) producción española Los violadores, la divertida (por lamentable) El violador infernal o la inevitable -en una obra de estas características, por supuesto- R.O.T.O.R.

Chuck Norris, toda una institución de
las action movies de bajo presupuesto

Leyendo estos comentarios recordé aquellos que escribí en su día, y caí en la cuenta de que el único defecto que podría ponerse a este Malas pero divertidas no solo no lo es tanto, sino que es un rasgo poco menos que inevitable: Fiol, Juanes y Olid emplean un registro textual en muchas ocasiones próximo a la oralidad, con vulgarismos y giros lingüísticos muy habituales en el registro hablado pero en principio impropios del escrito. Un registro que, precisamente, usé yo para comentar en su día estas películas pese a que no lo utilice en el resto de textos. Y es que sobre películas como estas, difícilmente se puede escribir de otra manera: con cercanía al lector y sin ningún tipo de respeto por el material referenciado.

Troll 2: para muchos, la peor película de la historia
Por si todo esto fuera poco, el libro incluye a modo de apéndice una relación de "Otras cien películas inconfesables", donde aparecen títulos de realizadores como Ed Wood Jr. o Roger Corman, un par de adaptaciones de cómic como Daredevil y La liga de los hombres extraordinarios... y filmes tan curiosos (por decir algo) como Blood Feast, The Manitou, Star Crash, Abrazo mortal (esta, ya ven, no me parece mala precisamente, aunque sea barata), Mil gritos tiene la noche, Regreso del más allá, Future Kill, Ghoulies, la mítica Troll 2, Alone in the Dark del inefable Uwe Boll... y hasta un par de thrillers de Al Pacino, 88 minutos y Asesinato justo (este también con Robert de Niro). Un listado precedido de una nota en la que los autores amenazan conque quizás un día de estos llegue un Malas pero divertidas 2 que recoja algunas o todas de las aquí citadas; ojalá este Malas y divertidas sea el éxito que merece ser y sus autores puedan y quieran cumplir su amenaza.



jueves, 15 de marzo de 2012

Malas pero divertidas


[NOTA ORIGINAL EN LA BIBLIOTECA LANGLOIS]

Malas pero divertidas. 100 películas inconfesables
Naxo Fiol & Aratz Juanes & Víctor Olid
Barcelona, Raima, 2011
240 pp. - 19,95 €




Sin que en puridad tengan nada que ver, el presente libro podría considerarse como un hermano bastardo de Cult Movies, obra que casualmente leímos y reseñamos inmediatamente antes. Y es que los dos presentan algunas características comunes: ambos son una antología de cien comentarios sobre otras tantas películas que están al margen de las modas imperantes y las grandes producciones de Hollywood, y los dos surgen como prolongación natural en formato impreso de proyectos digitales previos: en el caso del libro de Vicente Muñoz Álvarez, de la web Hankover (Resaca); en lo que concierne a este Malas pero divertidas que editaba Raima a finales del año pasado, del blog colectivo que firman sus tres autores, Aquí Vale Todo, que desde que un servidor tuvo noticia de él se ha convertido en una web de referencia y visita regular obligada.


Olid, Juanes y Fiol: malos pero divertidos


Además, los subtítulos de ambos volúmenes son prácticamente intercambiables: por un lado, lo de “100 películas inconfesables” no le iría mal a una obra como Cult Movies, por la que se pasean junto a algún que otro clásico incontestable monumentos a una estética de dudoso gusto y/o una moral de lo más discutible, de Saló de Pasolini o La gran comilona de Ferreri a títulos más recientes como la escatológica Taxidermia o la polémica Anticristo de Lars von Trier. Pero de lo que no cabe duda alguna es de que el subtítulo de esta obra, “Películas para llevarse al Infierno”, le viene ni que pintado al libro que ahora nos ocupa: un repaso a lo más paupérrimo, lamentable, grotesco… a la par que divertido -como ya sugiere su mismo título- que ha dado la producción cinematográfica mundial. Aunque por otra parte quizá sea innecesario llevarse estas películas al infierno... porque ya deben de estar allí esperándonos.


Uno de los clásicos de la serie Z

Y es que, como ya imaginará el lector, el objeto de Malas pero divertidas es precisamente el cine llamado trash o de serie Z -sus autores, más castizos, prefieren el término "cine chungo"-, esas cintas que siendo el pobre resultado de tantas limitaciones (unas veces económicas, otras artísticas, ambas cosas las más de las veces), cuando no de la desfachatez más absoluta por parte de sus responsables, se convierten en objeto de culto por parte de aquellos que disfrutan con este tipo de cine, que más allá de rasgos temáticos se ha acabado convirtiendo en una suerte de subgénero. Ni que decir tiene que un servidor se cuenta entre ese grupo de cinéfilos (otros dirían, quizá con más acierto, cinéfagos) que disfrutan escarbando en busca de este tipo de productos en las tiendas especializadas y en Internet. De ahí que le dedicara una sección, ya desaparecida y por algunos añorada, en nuestro blog hermano mayor Abandonad toda esperanza, bajo el lema de “Bodrios que hay que ver”.


El director de Mega Shark vs. Giant Octopus
firma el prólogo


Pero centrémonos ya en el contenido de este, les adelanto ya que indispensable, Malas pero divertidas, un libro que arranca con un prólogo de Jack Perez, director de Mega Shark vs. Giant Octopus... lo cual es ya toda una declaración de intenciones. Los autores, entre los que se cuentan el director de cine amateur, fanzinero fundador de Suburbio y y coorganizador de la Maratón de Cine Fantástico y de Terror de las Cotxeres de Sants Naxo Fiol, y el realizador del programa de radio La hora de Ving Rhames Víctor Olid, han elegido cien títulos clasificados de la siguiente forma: "Malas y peligrosas", "Malas que intentaron dar miedo", "Malas con pedigrí", "Malas pero exóticas", "Malas y disparatadas" y "Malas de castigo". Es decir: cine de muchas clases, con diversos rasgos distintivos... pero todo él malo sin excepción. En ocasiones, diríamos que malísimo.


Un intento patrio de aprovecharse
del éxito de Superman


Y desternillante. Tanto es así que leyéndolo un servidor se saltó una de las reglas de oro que cumple a rajatabla cuando lee un libro de estas características: leer solo aquellos comentarios de las películas que ya ha visto. No lo cumplí con Cult Movies, si bien allí fue por una razón diferente: la curiosidad que me despertaron algunos títulos que conocía poco o que incluso me resultaban totalmente desconocidos. En el caso de Malas pero divertidas, y aunque en su interior también he descubierto alguna que otra joya ignota -y lo de joya solo puede ir en cursiva, claro está-, la razón para leerlo de cabo a rabo fue que me estaba divirtiendo mucho con él. En ocasiones, tanto o más que viendo las películas comentadas en cuestión.


Barman y Droguin contra el crimen... y el buen gusto


Así que lo leí entero, primero a salto de mata y luego volviendo atrás y dando buena cuenta de los textos que me había saltado. De esta forma descubrí que por sus páginas se pasean cineastas que no podían faltar a una cita similar, caso de nuestros ínclitos Jesús Franco y Paul Naschy, el malogrado Jean Rollin, un par de genios de la exploitation italiana como Aristide Massaccesi y Bruno Mattei (o lo que es lo mismo, Joe D'Amato y Vincent Dawn), clásicos de nuestro cine más psicotrónico (como Supersonic Man de Juan Piquer Simón), o (puestos a no faltar) los debuts en la dirección de Ricardo Bofill y Leonardo Dantés. Pero también hay sorpresas, la mayoría provenientes de latitudes cuyas filmografías no son muy conocidas aquí pese a compartir el mismo idioma -caso de México o Perú, los países de América Latina más presentes aquí-, que han legado a la historia del séptimo arte filmes cuyo título ya lo dice todo: Intrépidos punks, Fray Justicia (no confundir con Fray Escoba), Caperucita y Pulgarcito vs. los Monstruos, El miedo no anda en burro (con diferencia, mi favorito), Dios tarda pero no olvida (no es un spaghetti western, aunque por el título lo parezca), Juanito el huerfanito, Jarjacha, el demonio del incesto, La verdadera historia de Barman y Droguin (con toda la desvergüenza del mundo, sin pagar derechos a DC Comics), Jarri Puter (lo mismo, pero con J. K. Rowling), etcétera.



Los carteles de Boris Vallejo,
lo mejor de la saga

Si atendemos a temáticas, podemos destacar algunas como el subgénero postapocalíptico a lo Mad Max (con títulos como 2024. Apocalipsis nuclear, 2020. Los rangers de Texas o El infierno vuelve a Frogtown) o las llamadas -en muchas ocasiones de forma reduccionista- "películas de kárate" (Kárate contra mafia, Veredicto implacable). También hacen acto de presencia actores inevitables de este cine de videoclub (o direct to video, en terminología anglosajona), como Chuck Norris (Invasión U.S.A.), Lorenzo Lamas (Snake Eater), David Hasselhoff (Nick Fury Agent of Shield, aka Objetivo Manhattan), Hulk Hogan (Lucha sin límites)... junto a alguna que otra special guest star inesperada, como los cantantes Antonio Molina y El Fary. Junto a todos estos títulos destaca la saga Deathstalker, serie Z al rebufo del éxito del Conan el bárbaro de Millius y Schwarzenegger, que es analizada pormenorizadamente, entrega a entrega, por los autores del libro.


Lorenzo Lamas, un habitual del direct to video

De esta forma, Malas pero divertidas se convierte en un placer no necesariamente culpable, como sí lo son la mayoría de películas comentadas, y donde he tenido el placer de encontrar comentarios de filmes que en la citada sección de "Bodrios que hay que ver" un servidor glosó en su día. Este es el caso de la lamentable Vampirella, la muy cutre Alien Dead, la inenarrable Noche en el tren del terror, la ridícula Neon Maniacs, la sorprendente (en muchos sentidos, y casi ninguno bueno) producción española Los violadores, la divertida (por lamentable) El violador infernal o la inevitable -en una obra de estas características, por supuesto- R.O.T.O.R.


Chuck Norris, toda una institución de
las action movies de bajo presupuesto

Leyendo estos comentarios recordé aquellos que escribí en su día, y caí en la cuenta de que el único defecto que podría ponerse a este Malas pero divertidas no solo no lo es tanto, sino que es un rasgo poco menos que inevitable: Fiol, Juanes y Olid emplean un registro textual en muchas ocasiones próximo a la oralidad, con vulgarismos y giros lingüísticos muy habituales en el registro hablado pero en principio impropios del escrito. Un registro que, precisamente, usé yo para comentar en su día estas películas pese a que no lo utilice en el resto de textos. Y es que sobre películas como estas, difícilmente se puede escribir de otra manera: con cercanía al lector y sin ningún tipo de respeto por el material referenciado.


Troll 2: para muchos, la peor película de la historia

Por si todo esto fuera poco, el libro incluye a modo de apéndice una relación de "Otras cien películas inconfesables", donde aparecen títulos de realizadores como Ed Wood Jr. o Roger Corman, un par de adaptaciones de cómic como Daredevil y La liga de los hombres extraordinarios... y filmes tan curiosos (por decir algo) como Blood Feast, The Manitou, Star Crash, Abrazo mortal (esta, ya ven, no me parece mala precisamente, aunque sea barata), Mil gritos tiene la noche, Regreso del más allá, Future Kill, Ghoulies, la mítica Troll 2, Alone in the Dark del inefable Uwe Boll... y hasta un par de thrillers de Al Pacino, 88 minutos y Asesinato justo (este también con Robert de Niro). Un listado precedido de una nota en la que los autores amenazan conque quizás un día de estos llegue un Malas pero divertidas 2 que recoja algunas o todas de las aquí citadas; ojalá este Malas y divertidas sea el éxito que merece ser y sus autores puedan y quieran cumplir su amenaza. 
 


miércoles, 29 de febrero de 2012

Festival Buenos Aires Creative Commons


[NOTA EXTRAÍDA DE CCBUE.COM.AR]

El objetivo de este evento y sus mesas de opinión es generar un espacio abierto y participativo para intensificar la reflexión, instar a generar un debate democrático de ideas, cruzar experiencias y desarrollar propuestas concretas , con el fin de ser convertidas en ley para salvaguardar nuestro futuro inmediato pensado desde nuestra soberanía y en clara oposición a todo intento de dominio, haciendo prevalecer lo social, lo cultural y humanístico ante los intereses económicos. 



viernes, 3 de febrero de 2012

En el Concursante explican lo que hace el FMI






Una bonita explicación de la deuda externa.



domingo, 22 de enero de 2012

Discurso de Rocky

Aunque puede tomarse como un discurso un tanto individualista, me quedo con la parte que dice Ni tú, ni yo ni nadie golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte.

[nota extraída de Retoricas]

Voy a decirte algo que tú ya sabes, el mundo no es todo alegría y color. El mundo es un lugar terrible y por muy duro que seas es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente si tu no se lo impides. Ni tú, ni yo ni nadie golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte. Y lo aguantas mientras avanzas. Hay que soportar sin dejar de avanzar, así es como se gana. Si tú sabes lo que vales ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar los golpes. Y no podrás estar diciendo que no estas donde querías llegar por culpa de él, de ella ni de nadie, eso lo hacen los cobardes y tú no lo eres. Tú eres capaz de todo.

miércoles, 18 de enero de 2012

El 3D según Scorsese y Spielberg

[nota extraída de Micropsia]

Pese al tiempo que ha pasado ya desde que se instaló el 3D como una de las formas más utilizadas para los grandes tanques de taquilla de Hollywood, sigue siendo muy usual encontrar gente que rechaza de plano el formato. Que no quiere saber nada con ver películas en 3D, que no le gustan, que le molestan los anteojos, que no se siente “natural” al ver una película así y que si hay una versión en 2D prefieren verla de esa manera, etc, etc. Es cierto que uno, por obvios motivos laborales, está expuesto casi semanalmente a ver películas en 3D y llega un punto en el que el acostumbramiento es tal que ya deja de ser permanentemente consciente del hecho de estar viendo una película con “volumen” y usando unos pesados anteojos. Y se deja llevar por el juego, más allá de que las películas siempre parezcan más oscuras que lo habitual y las personas y objetos curiosamente más pequeños.

Pero estas semanas, dos hechos me hicieron pensar más profundamente ciertas cuestiones de la estética 3D: HUGO, de Martin Scorsese, y LAS AVENTURAS DE TINTIN, de Steven Spielberg. Hasta estas películas siempre tuve la sensación que los filmes en 3D (más los “live action” que los de animación) no aprovechaban del todo el formato y sólo lo usaban o para producir algún efecto de sencillo impacto en el espectador, o para generar una específica profundidad de campo a partir del posicionamiento de objetos y personas dentro del cuadro. En ese sentido, AVATAR es fundacional. Es la primera película “live action” que introduce la idea de que el 3D no sólo puede sino que mejora cuando es utilizado para dar profundidad a la imagen y no necesariamente para acercarla al espectador. Esto es: tener la sensación de que la pantalla sigue para atrás más que venirse para adelante.

Es que muchos de los filmes en 3D son pasados a ese formato en posproducción (es decir, se filman como películas convencionales y luego se transforman) o no se piensan en términos de ser una experiencia estética diferenciada y específica. También como sucede con el IMAX, el hecho es que el formato produzca un impacto sensorial mayor en el espectador. Muy pocos parecen haber pensado el 3D como un formato que sirva a para modificar conceptos de puesta en escena en términos puramente cinematográficos.

Así llegamos a Scorsese y Spielberg. Sé que puede parecer obvio diferenciar el trabajo en 3D de estos dos directores del resto de los cineastas en función de su reputación, su calidad o su “nombre”. Es casi un cliché pensar que cuando Scorsese o Spielberg hacen 3D no es lo mismo que cuando lo hace, digamos, Chris Gorak. Pero en este caso me rindo a la evidencia del cliché (o tal vez admito haber mirado con más atención y detalle cuestiones de puesta en escena específicas sabiendo que son películas de Scorsese y Spielberg) luego de ver HUGO y LAS AVENTURAS DE TINTIN.

Este texto no está pensado como críticas de las películas sino como un intento por explorar esas cosas que diferencian a estas películas de las demás. Primero, una aclaración importante: HUGO, si bien es una películas bastante “digitally enhanced”, es un filme de actores y escenarios reales. TINTIN es una película de animación por captura de movimiento, por lo cual si bien hay actores en un momento de la producción, los movimientos de cámara y los escenarios son completamente virtuales. Sólo las dos primeras escenas de HUGO dejan a las claras porqué Scorsese se enganchó con la idea del 3D. Son largos y enrevesados planos secuencia que ya, antes de la existencia de este formato, formaban parte del vocabulario usual del director. Aquí, su estilo se funde casi naturalmente con el 3D, creando un espacio vibrante, móvil, lleno de recovecos y variables.

Son dos los escenarios claves donde Scorsese demuestra que ha entendido a la perfección cómo usar el 3D: la estación de tren y el interior del reloj donde vive Hugo. Scorsese se mueve por la estación utilizando su largo (los trenes, las vías, los andenes) y no es casual que muestre en una escena el corto de los hermanos Lumiere LA LLEGADA DEL TREN A LA ESTACION DE LA CIOTAT y remarque aquella vieja historia acerca de que los espectadores se asustaban pensando que el tren se los llevaría por delante. En sus manos, la estación resulta un verdadero personaje más del filme y ese cuadro (el “efecto cajita” que se genera al ver 3D) cobra una entidad propia y única, con la cámara recorriendo todos sus recovecos. Si la estación es un set de un estudio (seguramente lo es), el espectador tiene la sensación de haberlo recorrido y conocido todo.

Por otro lado, así como la estación funciona como podría hacerlo un arquitecto cuando muestra un plano con alguno de estos programas digitales que permiten recorrerlo internamente, el reloj hace las veces de pasadizo secreto. ¿Recuerdan aquel plano por entre los mozos y la cocina del Copacabana en BUENOS MUCHACHOS? El “reloj” (no es un reloj convencional, es más bien un gigantesco aparato) consigue el mismo efecto. Es ese “detrás de la escena”. Y, frente al recorrido longitudinal de la estación, el reloj es enrevesado, circular, una especie de “montaña rusa” de alturas, curvas y giros. La oposición entre uno y otro (los primeros planos de la película los combinan) generan un efecto de espacio y perspectiva cambiante y completa, altamente satisfactoria como experiencia cinética.

A esto hay que sumarle dos posibilidades más que Scorsese explota a full: el plano largo, secuencia, sin cortes, que trata de incorporar al espectador a la escena (el corte siempre distancia, aleja, separa al espectador del hecho porque lo coloca a merced del ida y vuelta del plano y contraplano sin poder alguno de “decisión visual”) poniéndolo en medio de la situación. Y, por otro, la relación entre ese reloj, la estación y la ciudad, París, que está en un tercer plano, dando una suerte de continuidad del tipo “cajas chinas” a esa perspectiva triple. No quiero adelantar más, especialmente lo que sucede en la segunda mitad del filme porque revelaría aspectos de la trama, pero lo que sucede allí está directamente relacionado con esa posibilidad de crear magia cinematográfica usando trucos de perspectiva y “jugando” con la imaginación del espectador.

TINTIN aprovecha los mismos recursos, aunque con la relativa facilidad de la “captura de movimientos” y las posiciones virtuales de cámara. Spielberg también usa planos largos, donde la acción (que en el filme de Scorsese no está del todo explotada: HUGO no está pensada como una película de aventuras en ese sentido) se torna trepidante a partir de la continuidad del plano. En ese sentido hay una secuencia clave, en una persecución por las calles de una ciudad árabe, que es un ejemplo clarísimo del plano secuencia utilizado aprovechando las posibilidades del 3D.

Spielberg también juega con el volumen generando un movimiento de acción que juega más con desplazamientos de la “cámara” y los personajes de atrás hacia adelante en lugar de izquierda a derecha (caso el ataque del perro apenas comienza la película), con la posibilidad que tiene de girar también 360° en función del escenario virtual en el que se maneja. Curiosamente (o no tanto), los movimientos son muy similares a los de CABALLO DE GUERRA, la otra película de Spielberg de esta temporada que si bien no está en 3D podría haberlo estado, tomando en cuenta la forma en la que captura el espacio en el que se mueven los personajes.

El 3D genera paradojas cercanas a las que generaba la aparición del Cinemascope en los ’50. Los cortes se sienten menos naturales y se favorece el plano largo en función de la inmersión del público en el “espectáculo” o en el “cuerpo” del plano. Y es claro que esa sensación de cercanía entre el personaje y el espectador también puede ser aprovechado para subir la cuota emotiva, exigiendo al actor un trabajo muy específico y determinado. Si la actuación en cine se diferenciaba de la del teatro, esta debería también diferenciarse de la cinematográfica clásica ya que en cierto sentido es más “in your face”.

Me interesa la idea de ver dramas en 3D y ver cómo los cineastas piensan el formato más allá de los efectos directos en el espectador. Es que más allá de ser mejores que otras, las películas de Scorsese y Spielberg siguen siendo filmes para toda la familia, con los requerimientos más o menos específicos del target. En ese sentido, el filme de Werner Herzog, LA CUEVA DE LOS SUEÑOS OLVIDADOS podría servir al análisis, pero siento que es un director muy particular como para trazar formas posibles a partir de lo que él hace en esa película.

sábado, 14 de enero de 2012

Graham Chapman, in memoriam

Una de mis posesiones más preciadas, en tanto que cinéfilo coleccionista y algo fetichista que es uno, es la edición especial limitada en DVD de Brazil... dedicada y firmada por su director, Terry Gilliam, con el que pude hablar, aunque fuera brevemente, hace unos años en el Festival de Sitges cuando vino a presentar su película Tideland. Pero aunque admiro su carrera como realizador, y varias de sus películas me gustan mucho -quizá mi favorita sea El rey pescador-, el valor sentimental de dicho objeto radica sobre todo en que Gilliam fue uno de los seis miembros del grupo cómico que más me ha hecho reír, a mí y a toda una generación de seguidores repartidos por todo el mundo.


Los Monty Python al completo
(De izda. a dcha.:
Eric Idle, Graham Chapman, Michael Palin,
John Cleese, Terry Jones y Terry Gilliam
)


Por supuesto, me refiero a los Monty Python, grupo formado por cinco británicos (Graham Chapman, John Cleese, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin) y un norteamericano (Gilliam, precisamente) que nos ha legado una obra cumbre del humor televisivo como Monty Python's Flying Circus, además de tres largometrajes: Los caballeros de la mesa cuadrada (y sus locos seguidores), La vida de Brian y El sentido de la vida.


Graham Chapman (1941-1989)


Esta mención viene a cuento porque, de no haber fallecido en 1989 a la temprana edad de 48 años, hoy cumpliría 71 años Graham Chapman, único Python que a fecha de hoy no se cuenta entre los vivos. Chapman, que terminó los estudios de Medicina pero decidió dedicarse al mundo de la farándula, encarnó dos de los papeles más populares de los largometrajes del grupo: fue el rey Arturo en la adaptación paródica del mito, y encarnó al personaje titular de la sátira bíblica La vida de Brian, el mayor éxito de público que jamás tuvieron los Monty Python.


Chapman encarnó al rey Arturo en el primer film del grupo


Pero Graham Chapman fue también -al menos detrás de las cámaras- el miembro más polémico y conflictivo del grupo: su homosexualidad, que vivió con naturalidad e incluso un cierto exhibicionismo, no fue aceptada en principio por el sector más conservador del grupo (léase John Cleese, sobre todo)... y su ingente alcoholismo dificultó en muchas ocasiones trabajar con él. Finalmente, un cáncer de garganta acabó ganándole la batalla al miembro más bohemio y bon vivant de esta inolvidable pandilla de humoristas.

Esta nota, este recuerdo, va por ti. Descansa en paz, maestro.

[nota extraída de Abandonad toda esperanza]

viernes, 13 de enero de 2012

KASCHÉI EL INMORTAL (ALEKSANDR ROU, 1945)

Kaschéi el Inmortal (Kashchey bessmertnyy, 1945), voy a aclararlo ya, no se trata de una obra maestra o de una joya por descubrir. Si me apuráis, hasta os diré que ni me parece una buena película en su conjunto. Pero lo maravilloso del cine es que en ocasiones una película llama poderosamente nuestra atención, deseamos verla, lo conseguimos y resulta que no, no es para nada lo que esperábamos, pero aún así la hemos disfrutado. Todos los amantes de la serie b sabréis a qué me refiero si digo que uno puede amar malas películas.

Kaschéi el Inmortal es un ejemplo de ese cine fantástico europeo tan ignorado ante la fascinación y el encanto indudable que provocan en nosotros las películas norteamericanas. Hay excepciones, claro: las películas de la Hammer, el giallo italiano… Pero vayamos más atrás en el tiempo, retrocedamos a la década de los años 40 y quizá ya no seamos capaces de nombrar tantas películas como desearíamos. Por eso es una buena ocasión el acercarse a esta película y ver otras maneras de narrar, otras formas de contar, porque si bien el lenguaje del cine es universal, cada país impone su impronta particular.

Dirigida por Aleksandr Rou (el cual, si miramos su filmografía, debió de ser todo un especialista en este tipo de cine) en 1945, estamos aquí ante una película que bebe en las fuentes de la fantasía más tradicional, la de la fábula o el cuento, entreverada esta por un encendido canto a la tierra natal y los valores del pueblo ruso. La Segunda Guerra Mundial acababa de terminar y el mensaje stalinista es obvio. De hecho, los primeros quince minutos de la película suponen una auténtica prueba de fuego para el espectador menos curtido: pueblerinos vestidos de día fiesta cantando por las calles, hermosas jóvenes asomadas a las ventanas soltando palomas al cielo, más canciones, bailes tradicionales, un joven cortejando a una bella dama, más canciones… En fin, todo un paseo por los valores tradicionales del pueblo ruso ensalzados en un festín de cartón piedra, el alma del campesino como epítome de los valores de una nación, pero lejos aquí de la visión industrial y proletaria de gigantes como Eisenstein o Pudovkin.

Kashchey bessmertnyy, Aleksandr Rou, 1945
Hasta que las hordas del temible Kaschéi irrumpen en tan idílico paisaje y le prenden fuego hasta a la última brizna de hierba. Confieso, ay, que este momento lo disfruté de manera especial pese a su brevedad. Y a partir de aquí la película, sin abandonar del todo cierto tono elegíaco, se convierte en un viaje algo alocado por la fantasía más desbordada: árboles que se inclinan ante la muerte de un héroe o estatuas de madera que lloran la desgracia que ha caído sobre la tierra de quienes las guardaban, alfombras voladoras, caperuzas que proporcionan la invisibilidad, setas que hablan… El relato adquiere de repente tintes de fantasía oriental y un humor algo chusco se apodera de la narración. Y es que el tono varía sin ton ni son de lo poético a lo delirante, pasando por lo grotesco, a cada instante. De ideas tan decididamente acertadas como la de que Kaschéi es inmortal porque su corazón se oculta en una montaña oculta y recóndita y por eso nadie puede matarlo, a momentos tan bufos como la huida de la ciudad oriental.

Kashchei El Inmortal
Adolece de una falta de ritmo importante: en la misma secuencia, puede suceder que una acción se demore hasta la exasperación (el juicio a Bulat Balagur, el compañero de aventuras del protagonista) y la siguiente se liquide en cuestión de segundos.

Los mejores momentos quizá se encuentren en el viaje en la alfombra voladora a través de las montañas de camino al reino del malvado Kaschéi y la llegada a este y lo que allí acontece, aunque de nuevo todo resulta demasiado irregular. La película avanza a trompicones y se confunden escenas de gran belleza plástica con otras algo torpes, siempre todo acrecentado por las exageradísimas actuaciones de los actores, que parecen no apercibirse de que están en un film sonoro. Aunque teniendo en cuenta que no hay un solo plano con sonido directo y que todas las voces que podemos escuchar parecen grabadas en la misma habitación (da igual que estén en lo alto de una montaña que en el interior de una cueva: todo suena con ese eco molesto de habitación vacía), igual no habría que culparlos solo a ellos.

Kashchey bessmertnyy
Kaschéi, en su figura tan terrible como ridícula al tiempo, señor del mal y la oscuridad, podría interpretarse como ese Hitler y el nazismo al que Rusia se acababa de enfrentar: de ahí su afán por ridiculizarlo de continuo. Y de ahí esos planos finales que son un canto a la antigüedad del pueblo ruso y a su alma inmortal (esta sí): “¡Después de la tempestad, Rus prospera!”, cantarán nuestros héroes. No se puede manifestar de manera más clara.

Toda una curiosidad cinematográfica que merece nuestra atención. Dura poco más de una hora, así que tampoco estaréis perdiendo mucho tiempo de vuestras vidas.

[nota extraída de El penúltimo mohicano]

lunes, 19 de diciembre de 2011

Un tipo especial

TODAS las películas de Zhang Yimou me volaron la peluca. Tanto las sociales como las comerciales, meta patada y piña. Sobre todo porque la fotografía SIEMPRE es impecable (algo que ya dije sobre las películas chinas en general).

Hay una versión fílmica anterior de la toma de Nanking (no recuerdo el nombre ahora), también fastuosa, también muy gráfica.

Espero ansiosamente el estreno de The Flowers of War (y si se puede la veré en el cine), para volver a disfrutar de un cine muy personal y rico en imágenes memorables.

Fuentes:
Grupo Li Po

Un recorrida de película (1)

No es una novedad que me gusta el cine. Tampoco es una novedad que, muchas de las películas que veo provienen de la red. Acá hago un racconto de muchas de las pelis que vi en los últimos meses (algunas en el cine, otras no).

No van por preferencia ni mucho menos, tiene más precisiones que mi humilde punto de vista, excepto cuando direcciono a otro sitio.

1) Killing Bono: cuenta la historia de unos chicos que forman una banda, al mismo tiempo que U2, en Dublin. Muy divertida y muy bien actuada. Y si es una historia, todavía no estoy seguro, más mejor todavía.

2) The inside job: creo que alguna vez ya recomendé esta película. Llo vuelvo a hacer, recomendando además esta nota. Un recorrido fundamental sobre los orígines de la crisis global, y la participación irresponsable de muchos grupos financieros que, ahora, dicen tener la solución al problema.

3) También la lluvia: no es pesctacular al estilo la misión. Tampoco está genialmente actuada, pero cuenta una verdad; el atropello que se comete sobre la población indígena, a pesar de que hoy, se supone, gozan de los mismos derechos que todos. Acá otra nota para entender más.

4) Medianoche en París: a muchos no les gustó. Quizá a mí sí porque me gusta escribir, y como que la película me resultó una alegoría sobre la escritura, y también el inconformismo. No sé, acá hay un análisis un poco más desarrollado.

5) La promesa: Me gustan los cuentos chinos. Y más últimamente, porque están desarrollando una estética increíble. Ya van varias películas de artes marciales que veo con una fotografía impecable, además de buenas actuaciones. Maníaco Del Cine lo explica mejor.

Fuentes:
Maníaco del cine
Yo

jueves, 15 de diciembre de 2011

Genialidades olvidadas (y no tanto)

En mis recorridas por la web, di con varias páginas muy buenas (en algún otro post hablé de debianart.org/net) que comparten material poco conocido.

Hoy encontré en El Antepenúltimo Mohicano, una nota sobre una joya del cine animado que ni sabía que existía.

Un comentario aparte sería: si no pudiésemos compartir estas cosas en la red, ¿cuántas obras maestras, no tan difundidas por el establishment, se perderían para siempre?

Fuentes:
El antepenúltimo mohicano

martes, 13 de diciembre de 2011

De Jolivud con amor

No soy un experto en cine. Siempre digo que mi parámetro es: me gusta / no me gusta.

No tengo muchas más fundamentaciones cuando hablo sobre una película. Algunos me tildan de demasiado exigente.

Últimamente no he visto (desde Jolivud) ninguna película que me parta el gorro. Sólo remakes basofia, con poco script y mucho efecto especial.

Encontré dos buenos análisis sobre las chances oscarinas de 2011. Uno está ACÁ y el otro ALLÁ.

Me sorprende que le den tanta bola a El árbol de la vida (con una fotografía increíble y un guión incoherente, me parece). Digo, al verla, como que uno no termina de entender si es un documental, un corto, un homenaje a 2001 o qué (incluso hay dinosaurios).

En fin... habrá que ver.

Fuentes:
Varias

domingo, 21 de agosto de 2011

Cine y otras mierdas (sí, mierdas dije)

Algo que empezó como una buena noticia puede terminar en un fiasco: Ridley Scott aceptaría tener algo que ver con una precuela o remake de Blade Runner. Esperemos que Prometheus sea lo que se estimaba que sería. Y la otra... bueh... será cuestión de resignarse.

Pixar anunció dos nuevas películas: una relacionada con el asteroide que exterminó a los dinosaurios (pero en esta caso sigue de largo) y una que tiene cierto parecido con la de Nolan y Di Caprio. Además de, claro, Toy Story 4.

Christian Bale va a filmar una nueva película con el rarísimo (director) Malick. Pero todavía no se sabe nada del asunto. Además, el actor, que está terminando la tercera (y última) entrega de Batman, podría llegar a encarnar un (esperable) bodrio tipo "Superman vs Batman".

Fuentes:
Varias.

martes, 26 de abril de 2011

Documental sobre Elsa

Lo vengo leyendo en varios lados, y por eso hoy a postear más datos, pero por ahora hago un link a la nota de Abandonad toda esperanza, donde hablan sobre el documental que se haría sobre la mujer que sobrevivió al mito del viejo.

Espero, también con mucha ansiedad, el testimonio de una mujer que luchó, durante casi toda su vida, contra el silencio que siguió al exterminio de su familia.

Fuentes:
Abandonad toda esperanza.

domingo, 10 de abril de 2011

Se murió un grande

Falleció Sidney Lumet.

Capaz que dicho así nomás no signifique mucho, pero si uno piensa que fue el director de películas como Sérpico, 12 hombres en pugna, Tarde de perros, La colina, Llamada para un muerto, La ofensa, Asesinato en el Orient Express, El Mago (con Diana Ross y Michael Jackson), y Network (una obra gigante sobre los mass media, filmada en 1974), Distrito 34, entre otras (muchísimas) joyas del cine.

Antes de que el diablo sepa que estás muerto, su última creación, me dejó impresionado. Tanto por las actuaciones de 3 de mis actores preferidos, como por el tempo que Lumet le imprime a la historia. Vendría a ser, como bien dicen en Abandonad toda Esperanza, el dignísimo broche de oro de una impresionante filmografía.

Saludos y gracias Sidney. Demostraste que el cine taquillero y de calidad pueden convivir en una misma película.

Fuentes:
Abandonad toda esperanza

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nueva forma de hacer películas

En Noticias del Cosmos me contré una nota interesantísima sobre una película El Cosmonauta, que se está produciendo de una forma revolucionaria.

Además de eso, me quedo con la cita de Yuri Gagarin:

-Miré, miré y miré, pero no vi a Dios.

Fuentes:
Noticias del Cosmos

martes, 1 de marzo de 2011

Le tengo unas ganas a la Dimensión desconocida

Lo deseé con sólo leer la nota. No quise averiguar cuánto salía para no matar el deseo.

Copio la reseña salida en Biblioteca, no tiene desperdicio.

Fuentes:
La biblioteca Langlois
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